Arte

Prohibido no tocar: la noche en que la Casa del Teatro abrió telón y vitrinas

La Casa del Teatro vivió una noche a pura emoción donde se trastocaron todas las reglas de los museos tradicionales y cambió, al menos por unas horas, la relación entre el público y la memoria

En una actividad rumbo a su centenario, la Casa del Teatro ofreció una experiencia poco habitual que permitió al público tocar objetos originales de Regina Pacini.  

El encuentro formó parte del camino hacia el centenario de la institución y tuvo como eje la presentación del ensayo La Historia es Noticia, de Mariela Blanco, que incluye a la Casa del Teatro como una de sus 100 microhistorias de lugares emblemáticos de Buenos Aires. 

La actividad se desarrolló en el propio edificio que inspiró ese capítulo, con un formato de conversatorio centrado en la historia y el presente del lugar.

La apertura estuvo a cargo de Linda Peretz, quien conduce la institución. La charla, moderada por Rodrigo Muryan, repasó desde los orígenes del proyecto impulsado por Pacini hasta aspectos menos conocidos de su funcionamiento y su rol dentro del entramado cultural porteño.

El momento más disruptivo de la noche fue cuando los asistentes pudieron tomar contacto directo con piezas originales, entre ellas abanicos de carey y plumas. Se trata de materiales especialmente sensibles, que en cualquier museo con protocolos estándar permanecen protegidos y sin acceso al tacto.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de la artista Patricia Rosselli, quien presentó Seduciendo a Regina, una obra inédita que se incorporó al acervo del museo.

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