Teatro

Líbranos del mal, amén: poder, silencio y abuso en escena

Todos los sábados en el Teatro Patio de Actores (Lerma 568) se presenta Líbranos del mal, amén, un unipersonal protagonizado por Laurentino Blanco que propone una experiencia intensa, incómoda y profundamente movilizante.

La obra sigue la historia de Juan Cruz, un joven que decide huir de su casa, atravesada por distintas situaciones de violencia. En su intento por escapar de ese infierno, termina ingresando en un espacio aún más oscuro: los claustros de la formación religiosa. A partir de allí, el relato se sumerge en zonas sensibles, abordando temas como la perversión del poder, el abuso encubierto bajo discursos de contención y fe, y una maquinaria de silencio e impunidad que perpetúa el sometimiento.


La actuación de Blanco es sólida y comprometida en todo momento. Desde el uso preciso del cuerpo hasta las variaciones de tono, logra construir un personaje complejo, cargado de matices. Su presencia escénica sostiene con firmeza el unipersonal, generando cercanía e incomodidad en partes iguales. La dramaturgia, también a cargo del actor, se mantiene inteligente y medida, evitando golpes bajos y apostando a una construcción progresiva que interpela al espectador.


La dirección de Raúl Casaviglia acompaña con claridad y sensibilidad, potenciando cada recurso escénico sin caer en excesos, y generando una puesta sobria pero efectiva, donde lo esencial está puesto en el relato y la actuación.
Líbranos del mal, amén puede verse los sábados a las 20:30. Las entradas están disponibles en la boletería del teatro y a través de Alternativa Teatral.


Por Ignacio Jacquelin

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