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Worst Ex Ever: el perturbador documental de Netflix sobre relaciones tóxicas reales que obsesiona al público

La serie true crime volvió con nuevos casos estremecedores, episodios cargados de violencia psicológica y una repercusión internacional marcada por el impacto de sus historias reales.

La fiebre por los documentales de crímenes reales sigue creciendo en Netflix⁠ pero pocas producciones recientes lograron generar tanta incomodidad y conversación como Worst Ex Ever, la serie documental estadounidense que retrata relaciones sentimentales convertidas en auténticas pesadillas. La plataforma estrenó hace apenas dos semanas la segunda temporada de esta producción, que rápidamente volvió a posicionarse entre los contenidos más comentados dentro del género true crime.
La docuserie funciona como una especie de spin-off espiritual de Worst Roommate Ever, otro fenómeno criminal de Netflix centrado en historias reales de convivencia extrema. En este caso, el eje está puesto en ex parejas acusadas de manipulación, violencia, secuestros, asesinatos y abusos psicológicos. Cada episodio aborda un caso distinto mediante entrevistas a sobrevivientes, familiares, investigadores, policías, imágenes de cámaras corporales, audios reales y reconstrucciones animadas.

La segunda temporada tiene cuatro episodios de aproximadamente entre 50 y 60 minutos cada uno y profundiza en historias que en Estados Unidos tuvieron enorme repercusión mediática. Uno de los capítulos más impactantes es “Dating the Deadpool Killer”, centrado en Wade Wilson, un criminal condenado por asesinar a dos mujeres en Florida y conocido popularmente por compartir nombre con el personaje de Marvel Deadpool. Otro episodio reconstruye el caso de Geoffrey Paschel, ex participante del reality 90 Day Fiancé, condenado por secuestro agravado y violencia doméstica contra su expareja Kristen Wilson. También aparecen los casos de Joyce Pelzer, acusada de asesinar a dos mujeres con las que mantuvo relaciones sentimentales, y Joseph Scott Freeman, quien secuestró a su exnovia durante una aterradora huida por carretera.
La producción está dirigida por Cynthia Childs y cuenta con Jason Blum como productor ejecutivo a través de Blumhouse Television, la compañía especializada en terror y suspenso detrás de franquicias como The Purge, Insidious y Paranormal Activity. Netflix apostó nuevamente por este formato luego del enorme éxito que tuvo Worst Roommate Ever, cuya estructura narrativa y tono fueron replicados en esta nueva franquicia documental.
A diferencia de otros documentales criminales más clásicos, Worst Ex Ever intenta construir una narrativa muy dinámica y moderna. Las recreaciones animadas, el montaje rápido y el uso de grabaciones policiales reales generan una sensación cercana al thriller, algo que varios críticos destacaron como uno de sus puntos fuertes. Desde Rotten Tomatoes señalaron que la segunda temporada es “tan aterradora como fascinante”, mientras que otros medios especializados remarcaron que el ritmo narrativo es más sólido y efectivo que en la primera entrega.
Sin embargo, también hubo cuestionamientos. Algunos espectadores señalaron que la nueva temporada concentra demasiadas historias vinculadas específicamente a violencia doméstica masculina y que pierde cierta variedad temática respecto de la primera tanda de episodios. En redes sociales, especialmente en Reddit, varios usuarios manifestaron indignación por la actuación de algunas fuerzas policiales mostradas en pantalla y por cómo muchas víctimas fueron ignoradas durante años antes de que los agresores fueran detenidos.
La primera temporada, que todavía continúa disponible en Netflix, se había estrenado en agosto de 2024 y también contó con cuatro episodios. Allí aparecían casos de persecución obsesiva, falsas acusaciones, violencia extrema y asesinatos planificados. Uno de los capítulos más comentados reconstruía la historia de Benjamin Foster, un hombre acusado de secuestrar y torturar mujeres en Oregon y Nevada, mientras otro mostraba la impactante historia de Jerry Ramrattan, un expolicía que armó una falsa causa judicial contra su exnovia para enviarla a prisión.
Aunque muchos de los casos ya habían sido cubiertos anteriormente por noticieros estadounidenses y programas policiales, Netflix logró darles una nueva dimensión internacional. La serie no fue emitida originalmente en televisión abierta tradicional como un ciclo propio, sino que fue concebida directamente para streaming. Sin embargo, varios de los hechos retratados sí habían tenido cobertura masiva en cadenas estadounidenses como NBC, TLC, Fox y programas de investigación criminal. El caso de Geoffrey Paschel, por ejemplo, ya era conocido por millones de espectadores debido a su paso por 90 Day Fiancé antes de ser condenado.
Uno de los datos más curiosos alrededor de la serie es que Netflix decidió mantener una estructura extremadamente compacta: apenas cuatro episodios por temporada. La estrategia busca potenciar el “binge watching” inmediato y convertir cada caso en un evento intenso y autocontenido. Además, la utilización de animaciones estilizadas en lugar de recreaciones convencionales se transformó en una marca registrada del universo Worst diferenciándolo de otros documentales policiales más tradicionales.
El impacto internacional también volvió a confirmar el enorme atractivo global del true crime. En distintos países, la serie ingresó rápidamente entre los contenidos más vistos de Netflix y volvió a instalar el debate sobre violencia de género, manipulación emocional y relaciones abusivas. Mientras tanto, la plataforma ya analiza nuevos derivados del universo Worst que se convirtió en una de las franquicias documentales criminales más exitosas de los últimos años.

Por: María Lorena Belotti

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