Teatro

Todos se quieren salvar solos

Sottovoce, una obra de Mariano Pensotti y Adrián Suar, es un espectáculo que, a través de la comedia, aborda un tema fundamental: el egoísmo. A partir de diversas situaciones cotidianas, la puesta reflexiona sobre los vínculos humanos y las dificultades que existen para escucharse entre las personas, construyendo un relato que combina humor, observación social y momentos de reflexión.

La trama gira en torno a Sebastián y Claudio (Adrián Suar y Fernán Mirás), dos primos y socios que están por vender la empresa textil heredada de sus padres. Una reunión con empresarios norteamericanos será clave para concretar la operación. Sin embargo, poco antes de ese encuentro surge una disputa entre Lola y Romina (Lorena Vega y Carla Peterson), parejas de ambos primos. A esto se suma la llegada de la tormenta de Santa Rosa, un factor que contribuye a tensar aún más la situación.

Las actuaciones de Adrián Suar, Fernán Mirás, Lorena Vega y Carla Peterson están muy bien niveladas en todo momento. La construcción de cada personaje está cuidadosamente trabajada y cada intérprete logra transmitir una sólida presencia escénica. El elenco se desempeña con solvencia tanto en los momentos de humor como en las escenas más serias, acompañando los distintos tonos que propone la obra.

La puesta en escena es realista y contextualiza cada escena de manera coherente. Los distintos rubros se integran para acompañar la historia, desde la escenografía hasta la iluminación y el sonido. Todo esto contribuye a reforzar el clima de la obra y a sostener las situaciones que van apareciendo a lo largo del desarrollo.

La escenografía de Mariana Tirantte es realista y naturalista, y contextualiza la trama de forma permanente, reforzando el clima general de la obra. La iluminación de Matías Sendón acompaña el clima de cada escena, adaptándose a los cambios de tono y reforzando la tensión en los distintos momentos. El vestuario de Sofía Di Nunzio construye la identidad de los personajes y resulta coherente con la trama a lo largo de toda la obra.

El diseño de sonido de Gastón Briski, la música original y efectos sonoros de Diego Vainess, al igual que el diseño de video escénico de Maxi Vecco, se destacan a lo largo de la puesta.

La dirección de Mariano Pensotti, con la asistencia de Juan Doumecq, está trabajada con inteligencia y precisión. La puesta logra construir una comedia que, sin perder el humor, aborda temas importantes como el egoísmo y los vínculos humanos. El resultado equilibra reflexión y entretenimiento a lo largo de toda la obra.

Lo que deja la obra es que, más allá de que en las familias puedan existir diferencias, en los momentos cruciales resulta fundamental ser empáticos, escuchar al otro y dejar de mirarse únicamente a uno mismo.

Por: Ignacio Jacquelin

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