
“Parque Lezama”: la nueva película de Campanella que llega a Netflix con una historia íntima y profundamente argentina
La exitosa obra teatral dirigida por Juan José Campanella se transforma en película y desembarca en Netflix con Luis Brandoni y Eduardo Blanco como protagonistas. Entre humor, emoción y reflexión social, el film apuesta por una historia sencilla que dialoga con temas universales.
El cine argentino vuelve a encontrar un espacio destacado en el catálogo global de Netflix con el estreno de Parque Lezama, la nueva película escrita y dirigida por Juan José Campanella, uno de los realizadores más reconocidos del país. El film, que tuvo un paso previo por salas de cine argentinas y se estrenó mundialmente en la plataforma el 6 de marzo de 2026, adapta al lenguaje cinematográfico una obra teatral que fue un verdadero fenómeno en los escenarios durante años.
La historia gira en torno al encuentro entre dos hombres mayores que, día tras día, comparten conversaciones en un banco del tradicional parque porteño que da título a la película. León Schwartz, interpretado por Luis Brandoni, es un histórico militante comunista con un espíritu combativo y una visión crítica del mundo. Antonio Cardozo, personaje encarnado por Eduardo Blanco, representa la mirada opuesta: un hombre más conformista, que prefiere evitar los conflictos y adaptarse a la realidad tal como viene. A partir de ese choque de miradas y experiencias, ambos construyen una amistad inesperada que avanza entre discusiones ideológicas, recuerdos, humor y reflexiones sobre el paso del tiempo.
La película propone así una trama simple en apariencia, pero cargada de contenido humano. Desde ese banco del parque, los protagonistas hablan sobre política, familia, vejez y valores, mientras otros personajes que circulan por el lugar también se cruzan en sus historias personales. El relato combina comedia y drama con un tono intimista que remite directamente a su origen teatral, aunque el director apuesta por expandir esa dinámica al lenguaje cinematográfico sin perder la esencia de los diálogos y la relación entre los personajes.
El elenco se completa con Verónica Pelaccini, Agustín Aristarán, Manuela Menéndez, Alan Fernández y Matías Alarcón, quienes acompañan a la dupla protagónica en distintos momentos del relato. La producción estuvo a cargo de la compañía 100 Bares, habitual socia creativa de Campanella, y fue pensada desde el inicio con proyección internacional a través de Netflix.
El proyecto tiene además una historia particular detrás. Parque Lezama nace de una adaptación teatral que el propio Campanella realizó de la obra estadounidense I’m Not Rappaport, del dramaturgo Herb Gardner. Aquella versión argentina se convirtió en un éxito de público, con más de mil funciones y una gran repercusión tanto en Argentina como en España. El paso al cine surge como una forma de preservar esa experiencia escénica y ampliarla para nuevas audiencias.
Dentro del panorama audiovisual argentino, el estreno de la película representa un nuevo ejemplo de la relación cada vez más estrecha entre la industria local y las plataformas globales. Netflix ha apostado en los últimos años por producciones realizadas en el país, y Parque Lezama se suma a esa estrategia con una propuesta que combina identidad cultural argentina y temas universales. La discusión entre compromiso y conformismo, eje central de la historia, trasciende las fronteras del país y conecta con debates presentes en muchas sociedades contemporáneas.
En ese sentido, el film ocupa un lugar particular dentro del cine argentino reciente: no se trata de una superproducción ni de una historia espectacular, sino de un relato centrado en los personajes, en la palabra y en la sensibilidad cotidiana. Con el sello narrativo de Campanella y la química actoral de Brandoni y Blanco, Parque Lezama se instala en el catálogo global de Netflix como una obra que apuesta por lo íntimo para hablar de cuestiones profundas, demostrando que las historias más simples pueden tener una resonancia universal.
Por: Maria Lorena Belotti




