
“Mi vida heterodoxa”: la serie de resiliencia de Netflix que expone la transformación de Julia Haart

La serie no solo muestra su ascenso profesional y personal, sino también su costado más humano: los vínculos con sus cuatro hijos —Batsheva, Miriam, Shlomo y Aron—, todos atravesando sus propios procesos de identidad y libertad. En pantalla se observa una relación muy cercana con sus hijas, especialmente con Miriam, con quien comparte valores de independencia y apertura. También aparece su mejor amigo, el estilista Robert Brotherton, quien funciona como apoyo incondicional y contrapunto divertido en medio de las tensiones familiares y empresariales.

Desde su estreno, la docuserie despertó opiniones divididas. Para muchos espectadores es un retrato inspirador de resiliencia y empoderamiento femenino; para otros, una crítica injusta al mundo ortodoxo. Más allá de la controversia, se convirtió en uno de los títulos más comentados de Netflix en 2021 y 2022, dando visibilidad a un debate cultural profundo.
La segunda temporada puso el foco en su divorcio del empresario Silvio Scaglia, con quien había compartido negocios y vida. El quiebre derivó en su despido como CEO de Elite World Group y en una serie de juicios cruzados: Haart reclamó ser copropietaria del 50% de la empresa, pero la justicia determinó lo contrario. Demandó por más de 250 millones de dólares alegando fraude, aunque el caso fue desestimado. A su vez, Scaglia la acusó de retirar dinero sin autorización, pero luego retiró la demanda. Finalmente, un juez le otorgó a Julia el uso exclusivo del ático de Manhattan que compartían.
En paralelo, Haart publicó su autobiografía Brazen: My Unorthodox Journey from Long Sleeves to Lingerie en 2022, que se convirtió en bestseller. Hoy continúa impulsando proyectos personales y profesionales, mientras mantiene un rol activo como madre y busca reconstruir su vida tras los conflictos mediáticos y legales.

“Mi vida heterodoxa” se consolida así como una serie sobre resiliencia, familia y reinvención, que muestra a una mujer desafiando las normas impuestas y construyendo, junto a sus hijos y amigos, una vida propia en libertad. Y ese, quizá, sea el mensaje más poderoso: que siempre es posible volver a empezar, incluso cuando todo parece derrumbarse.
Aunque Netflix no confirmó oficialmente una tercera temporada, la repercusión internacional y el interés en la historia de Julia Haart dejan abierta la posibilidad de que su camino vuelva a la pantalla, con nuevos capítulos de resiliencia y transformación.
Por: Loli Belotti



