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“La llama que llama”: el clásico del humor absurdo argentino volvió como serie y ya es uno de los contenidos más comentados de Flow

El icónico personaje nacido en la publicidad de los años noventa regresó convertido en miniserie para la plataforma Flow, combinando nostalgia, humor irreverente y nuevos guiños a la cultura digital.

Más de dos décadas después de haberse convertido en uno de los fenómenos más recordados de la publicidad argentina, La llama que llama regresó a las pantallas con una nueva propuesta audiovisual que ya genera repercusión entre el público. La serie, estrenada recientemente en la plataforma Flow, recupera a los personajes originales que marcaron una época en la televisión y los reintroduce en formato de microepisodios adaptados a las nuevas formas de consumo digital.


La producción está compuesta por ocho capítulos breves, con una duración que oscila entre los cuatro y seis minutos, pensados para un consumo ágil y directo desde dispositivos móviles o televisión on demand. El estreno se realizó en tandas a lo largo de varias semanas, estrategia que buscó mantener la expectativa del público y generar conversación en redes sociales en torno a cada lanzamiento.
La nueva serie fue creada por los mismos responsables del fenómeno original, Maximiliano Anselmo y Sebastián Wilhelm, mientras que la dirección estuvo a cargo de Francisco Colombatti. La propuesta mantiene el espíritu irreverente que caracterizó a las campañas publicitarias de fines de los años noventa, pero incorpora referencias contemporáneas a las redes sociales, los cambios en la comunicación y la cultura digital.


En cuanto a la historia, la miniserie vuelve a centrarse en la familia de llamas que vive en la Puna y que se hizo famosa por sus llamadas telefónicas cargadas de humor absurdo y provocador. El personaje principal continúa siendo el padre que realiza llamadas inesperadas y genera situaciones disparatadas, acompañado por Llamona, Llamiro, el Viejo y el Bebé, personajes que mantienen la dinámica familiar que convirtió a la saga en un ícono cultural de la televisión argentina.


Uno de los elementos novedosos de esta nueva etapa es la participación de figuras invitadas, entre ellas el actor chileno Benjamín Vicuña, que se suma con apariciones especiales dentro de los episodios. Además, la producción incorpora locaciones del norte argentino, especialmente de la provincia de Jujuy, lo que refuerza el vínculo con el imaginario original de los personajes.


La recepción del público ha sido positiva desde su lanzamiento. El regreso de los personajes generó una fuerte ola de nostalgia entre quienes recuerdan los comerciales emitidos entre 1998 y 2001, al mismo tiempo que logró captar la atención de nuevas audiencias a través de su formato corto y su circulación en redes sociales. Este interés renovado fue uno de los factores que impulsó la decisión de transformar el clásico publicitario en un producto de entretenimiento para streaming.


Con su mezcla de humor ácido, estética reconocible y referencias actuales, La llama que llama demuestra cómo un ícono de la cultura popular argentina puede reinventarse en la era del streaming. El experimento de Flow apuesta a capitalizar la memoria colectiva de una generación mientras introduce el universo de las llamas a un público que hoy consume contenidos de manera rápida, fragmentada y multiplataforma.

Por: María Lorena Belotti

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