
“Besos, Kitty 3”: el último año en Seúl, nuevos romances y el futuro abierto de la serie juvenil de Netflix
La tercera temporada de la exitosa ficción romántica regresa con Kitty en su último año en KISS, más madura, más cerca de sus raíces coreanas y con nuevas decisiones amorosas que podrían definir el rumbo de una posible cuarta entrega.
La tercera temporada de Besos, Kitty (XO, Kitty) ya llegó a Netflix y confirma por qué la serie creada por Jenny Han sigue siendo una de las propuestas juveniles más queridas de la plataforma. Spin-off directo del universo de A todos los chicos de los que me enamoré, la historia vuelve a centrarse en Kitty Song Covey, la hermana menor de Lara Jean, quien viajó a Corea del Sur no solo para estudiar en la Korean Independent School of Seoul (KISS), sino también para reconectar con la historia de su madre fallecida y entender mejor sus propias raíces.
En esta tercera entrega, Kitty afronta su último año escolar en Seúl, decidida a vivir una experiencia inolvidable junto a sus amigos, profundizar su vínculo con su familia coreana y, sobre todo, definir de una vez su relación con Min Ho. Sin embargo, la temporada vuelve a ponerla frente a revelaciones inesperadas, conflictos sentimentales y decisiones sobre su futuro académico y emocional, en una narrativa que mezcla coming of age, romance adolescente y autodescubrimiento. Netflix la presenta como la etapa más madura del personaje, con una mirada más profunda sobre la identidad, la familia y el amor.
El elenco principal vuelve a estar encabezado por Anna Cathcart como Kitty, acompañada por Sang Heon Lee como Min Ho, Choi Min-yeong como Dae, Gia Kim como Yuri, Anthony Keyvan como Q y Peter Thurnwald, además de nuevos personajes que suman tensión y frescura al drama estudiantil. Entre las incorporaciones más comentadas aparecen Marius, Yisoo y Gigi, que expanden las dinámicas afectivas y familiares del grupo.
En cuanto a su origen, Besos, Kitty es una producción estadounidense para Netflix, creada por la escritora estadounidense Jenny Han, aunque su ADN visual y narrativo está profundamente ligado a Corea del Sur. La serie combina guion, estructura y sensibilidad de la comedia romántica teen norteamericana con escenarios, idioma, costumbres y parte del elenco coreano, logrando una fusión cultural que fue una de sus marcas desde la primera temporada. Más que una coproducción formal Corea-Estados Unidos, funciona como una serie estadounidense con una fortísima impronta surcoreana, algo que ha sido muy bien recibido por el público global.
La recepción de esta tercera temporada por parte de la prensa especializada viene siendo positiva. Varios medios destacan que la serie recupera el encanto de la primera temporada, con episodios más ágiles, un mejor equilibrio entre humor y drama, y un crecimiento visible en el personaje de Kitty. También se valoró el mayor protagonismo de Lara Jean, interpretada por Lana Condor, como puente emocional con la saga original.
Respecto al futuro, aunque Netflix todavía no oficializó una cuarta temporada, el final de esta tercera parte deja la puerta claramente abierta a nuevos episodios. La evolución sentimental entre Kitty y Min Ho, sumada al cierre de la etapa escolar y el posible salto a la universidad, ofrece una base narrativa ideal para continuar la historia. El éxito sostenido de audiencia y la buena conversación en redes hacen pensar que la plataforma podría apostar por una nueva renovación en los próximos meses.
Para un portal de espectáculos, la gran noticia es que Besos, Kitty demuestra que todavía hay espacio para las historias juveniles con corazón, identidad y mirada internacional. Entre Seúl, el romance y las preguntas sobre quiénes somos, Kitty vuelve a enamorar.
Por: Loli Belotti



