
“Envidiosa”, temporada 3: el regreso más filoso de Netflix que divide opiniones
La tercera temporada de Envidiosa, la producción argentina que arrastra una comunidad de fans tan fiel como intensa, ya desembarcó en Netflix. Y aunque mantiene los ingredientes que la volvieron un fenómeno, esta nueva entrega está generando críticas encontradas entre el público y la prensa especializada.
La trama retoma los conflictos donde habían quedado, profundizando rivalidades, secretos y traiciones. Esta vez el guion se inclina hacia un tono más psicológico y oscuro, apostando por giros bruscos que buscan sorprender en cada capítulo. Sin embargo, algunos críticos señalan que ciertos recursos se sienten forzados y que la serie, en su afán por sostener la tensión, recae en excesos melodramáticos que no siempre encuentran justificación narrativa.
Las actuaciones siguen siendo uno de los puntos fuertes. Los protagonistas entregan interpretaciones sólidas y logran transmitir la vulnerabilidad y la ambición que atraviesan a sus personajes. Aun así, algunos especialistas cuestionan que varios roles secundarios quedaron desdibujados y que sus historias no alcanzan el desarrollo que prometen en los primeros episodios.
En cuanto a la puesta visual, Envidiosa mantiene su estilo distintivo con una estética pulida y una ambientación que potencia el clima de intriga. La dirección trabaja cada plano para reforzar el dramatismo y juega con contrastes que embellecen incluso las escenas más tensas. No obstante, ciertos críticos remarcan que esta búsqueda estilística a veces opaca la profundidad de la trama, priorizando la forma por sobre el contenido.
El estreno de esta temporada demuestra que Envidiosa continúa siendo un producto atractivo, capaz de generar conversación y mantener su lugar dentro de las ficciones latinoamericanas más vistas del catálogo de Netflix. Aunque su nueva etapa divide opiniones, la serie logra lo que pocas: que cada capítulo despierte expectativas y que el público siga pendiente de lo que ocurra con sus personajes.
Por: María Lorena Belotti






