
Cosquín Rock 2026: aplausos para un festival que sigue marcando el pulso musical argentino
Los ecos del Cosquín Rock recién clausurado en Córdoba no se apagan: más allá de las inevitables polémicas que suelen acompañar a un evento masivo, la crítica especializada y el público han coincidido en destacar el impacto positivo de esta edición, celebrada los días 14 y 15 de febrero en el Aeródromo de Santa María de Punilla.
Desde una grilla que amalgamó tradición y renovación hasta la experiencia colectiva en un entorno natural único, la valoración general ha sido celebratoria.
Los comentarios que surgieron en redes sociales y medios especializados subrayan la diversidad del lineup como uno de los principales aciertos del festival: artistas consagrados del rock argentino alternaron con figuras emergentes y propuestas de otros géneros, generando un mosaico sonoro que fue bien recibido por miles de asistentes que llegaron desde distintos puntos del país. Esa variedad, en un predio enmarcado por las sierras cordobesas, reforzó la percepción de un evento que no solo celebra el espíritu del rock, sino que también abraza la pluralidad de expresiones musicales que hay en la escena actual.
Una de las notas recurrentes en las valoraciones positivas apunta al arraigo del público con el festival: muchos asistentes describieron la experiencia como un momento de reencuentro con la música en vivo después de años marcados por restricciones y cambios culturales, y resaltaron la energía colectiva que se vivió en cada escenario. Esta sensación de pertenencia y celebración de lo propio fue un punto fuerte para quienes cubrieron el evento, y se tradujo en críticas que resaltan la capacidad de Cosquín Rock para seguir siendo una cita ineludible del calendario musical argentino.
Además, las reseñas destacan la infraestructura del festival y su capacidad para sostener una afluencia considerable de público sin perder la calidad de los shows. A pesar de los desafíos que implica organizar un evento de esta magnitud, desde la producción se subraya que la experiencia musical fue el centro de la propuesta, lo que contribuyó a que tanto público como crítica lo reconozcan como un momento estelar de la temporada de festivales.
En síntesis, la crítica positiva en torno a esta edición de Cosquín Rock hace hincapié en su relevancia como espacio de encuentro cultural y musical, en la calidad de su programación y en la conexión emocional con un público que año tras año renueva su fidelidad al festival. Más allá de debates puntuales sobre políticas o escenas específicas, el consenso apunta a que el evento reafirmó su lugar como uno de los grandes hitos del verano argentino y un referente de la música en vivo en la región.
Por: Loli Belotti





